1. Dale la vuelta antes de lavar 🌀

Esa prenda negra que amas te lo agradecerá.
Al lavar la ropa del revés, los colores se mantienen vivos por más tiempo y el roce directo con el detergente se reduce. Es un gesto simple, pero hace toda la diferencia.

2. Adiós secadora, hola aire fresco ☀️

Sabemos que la secadora es práctica, pero también puede ser la peor enemiga de tus prendas.
Secar al aire libre ahorra energía, evita que los colores se apaguen y deja ese olor a limpio que ninguna máquina puede imitar. Además, el planeta también respira contigo.

3. Agua fría: tu mejor aliada 💧

Sí, leíste bien. El agua fría limpia igual de bien que la caliente (sobre todo con nuestras láminas ERAE).
Y además cuida las fibras, mantiene los colores y reduce el gasto de energía.
Menos desgaste, menos impacto, más amor por tu ropa.

4. No sobrecargues la lavadora 🚫

Cuando la llenas demasiado, la ropa no tiene espacio para moverse ni para limpiarse bien.
Resultado: prendas mal lavadas y más deterioradas.
Dale aire a tu lavadora y verás cómo tus prendas duran más (y tu máquina también).

5. Lee las etiquetas 🏷️

No es un adorno. Es el mapa del tesoro para cuidar tu ropa.
Ahí está todo: temperatura ideal, tipo de lavado y hasta si puedes usar secadora o no.
Leerlas es como escuchar lo que tu prenda necesita para durar.

🌿 Extra ERAE: elige detergentes suaves con el planeta (y con tu ropa)

Nuestros detergentes en láminas están hechos sin químicos agresivos ni envases plásticos.
Se disuelven por completo incluso en agua fría, cuidan las telas y dejan tu ropa limpia, suave y con aroma a consciencia.


Cuidar tu ropa es cuidar lo que amas… y también el planeta.
Con pequeños cambios y elecciones más conscientes, podemos hacer que cada lavado cuente.

 

ERAE: limpieza con sentido.