Hay algo peor que derramar café en la camisa blanca o que un pedacito de chocolate derretido termine justo donde no debería…
Sí: que la mancha se fije.
Pero tranquila, no necesitas fórmulas imposibles ni químicos agresivos.
Con unos pocos pasos (y un poco de paciencia), puedes recuperar tus prendas favoritas sin dañarlas ni dañar el planeta.
Aquí te dejamos los tips ERAE para eliminar esas manchas que parecen imposibles.
1. Agua fría, siempre.
El primer reflejo suele ser correr al agua caliente, ¡error!
El calor puede fijar la mancha más al tejido.
Mejor usa agua fría y limpia suavemente la zona afectada. Así evitas que la mancha “se cocine” dentro de la tela.
2. Dale una ayuda extra con tu detergente ERAE
Aplica una pequeña cantidad de tu lámina disuelta de detergente ERAE directamente sobre la mancha.
Frota suavemente (sin desesperarte) y deja actuar unos minutos antes de lavar.
La fórmula concentrada de ERAE trabaja sobre la grasa y el color sin dañar las fibras.
3. Cero calor hasta que la mancha se vaya
Nada de sol ni secadora todavía.
Si la mancha sigue ahí, el calor solo hará que se fije más.
Deja secar a la sombra y repite el proceso si es necesario.
4. Plan B: vinagre blanco y agua
Si después de todo la mancha sigue resistiéndose, mezcla partes iguales de vinagre blanco y agua.
Deja remojar por 30 minutos y enjuaga.
El vinagre ayuda a neutralizar los taninos (esos pigmentos naturales que dan color al vino, el café o el chocolate).
5. Bonus ERAE: para cada mancha, una estrategia
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Café o vino: mezcla de vinagre + agua fría.
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Grasa o maquillaje: un poco de detergente ERAE directo sobre la zona.
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Sudor o desodorante: agua fría con unas gotas de limón.
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Hierba o salsa: remoja antes de lavar, siempre sin calor.
Recuerda: las manchas se van, pero las telas no siempre se recuperan del maltrato.
Cuida tus prendas y trata de no usar productos abrasivos o temperaturas extremas.
